Del día que me pidan

Se lava

Publicado en Bitácora por Roberto Bonvallet en 4 de Febrero de 2010

Se lava a estudiante. Tía Tyarah.

Usted es un marciano. Tras varios meses de viaje interplanetario usted llega a la Tierra, y lo primero que ve es el cartel de la foto. ¿Cómo interpretaría usted, con sus precarios estudios del idioma terrícola y de sociología homo sapiens, este aviso?

¿Uno lleva a su estudiante donde la tía para que lo laven?

¿Uno va donde la tía para que te den un estudiante lavado?

¿A uno lo lavan mientras uno estudia?

Yo creería que se trata de un espectáculo donde uno paga un par de lucas por ver cómo la tía Tyarah lava furiosamente a un pobre estudiante indefenso en un escenario tipo coliseo romano, frente a una multitud colérica y entusiasta. Los pulgares de los espectadores decidirían si el joven es liberado, o si continúa siendo lavado, cada vez con mayor profundidad e incorporando más partes del cuerpo al proceso. Habría apuestas sobre si el infeliz sobrevive al lavado, y los más arriesgados apostarían a que el lavado borre los rasgos de su cara, y deje expuesta parte del cráneo. Los cánticos de la hinchada incrementarían la sed de lavados sanguinarios de la tía, y la motivarían a madrugar al día siguiente para capturar una nueva víctima incauta, más sucia que la del día anterior.

Los marcianos tienen una imaginación desbordante.

Viña del Spam

Publicado en Bitácora por Roberto Bonvallet en 6 de Diciembre de 2009

Carcaj

Publicado en Bitácora por Roberto Bonvallet en 19 de Noviembre de 2009

Por motivos que no viene al caso explicar, recientemente he tenido que estar creando gráficos como el siguiente:

Gráfico de un campo de velocidades.

Para crear estos gráficos utilizo un sistema cibernético de software computacional al que puedo dar instrucciones para generar diversos tipos de gráficos. En particular, para obtener estas imágenes de flechitas existe una orden llamada quiver. Cada vez que yo invoco «¡quiver!» y le entrego al ordenador los datos numéricos matriciales virtuales, el sistema construye el gráfico correspondiente y me lo entrega con mecánica obediencia.

Intrigado por tan misteriosa instrucción, quise saber qué significa la palabra inglesa quiver, que jamás había escuchado en otro contexto, para saber cómo referirme apropiadamente a ella en castellano y dejar de decirle «la cosa con flechas». ¡Y resultó ser que un quiver era justo eso: una cosa con flechas!

Foto de un quiver con flechas.

La traducción al español la encontré en una discusión en el foro del excelente sito WordReference.com: en español, un quiver es un carcaj o una aljaba.

¿Por qué no conocía yo estas palabras tan maravillosas? En especial carcaj, podría (¡y lo haré!) andar diciéndola todo el día. Carcaj. Carcaj. Carcaj. No me canso. Y es más: al tiempo que escribo sobre este feliz descubrimiento, me construyo mi primer carcaj artesanal, para comenzar a usarlo mañana mismo sobre las vestiduras. Y espero que, si me ves, me preguntes por él, y podremos conversar amenamente y decir «carcaj» a la pasada unas cuantas veces. ¿En qué momento de la historia pasó al olvido este accesorio tan prodigioso? ¿Por qué repelemos hoy al invasor con tanques y aviones, armas efectivas del arsenal de guerra, pero totalmente ajenas al arsenal de palabras armoniosas?

Así es como decreto que la palabra del día es «carcaj».