Buen número
Yemle Suazanef nació un seis de septiembre, cuando el reloj marcaba las seis con nueve minutos.
Aprendió a gatear, caminar y saltar antes que los otros niños, pero sus primeras palabras tardaron un poco más. «Buen número», exclamó finalmente un día, cuando su mamá contaba distraídamente en voz alta los puntos del tejido y dijo sesenta y nueve.
Destacó en sus años de escuela, y más de una vez alcanzó la nota máxima, que siempre recibió con humildad y sin ningún ostento. Pero cada vez que obtuvo un 6,9, lo anunció con gran euforia, de pie sobre el pupitre y exhibiendo la prueba bien alto. «Buena nota» dijo siempre, sonriendo picarón y levantando las cejas un par de veces.
Nunca le gustaron las celebraciones, pero fue él el que se encargó de organizar la fiesta de aquel cumpleaños de su abuela. Convocó a los parientes más remotos, cosió un mantel conmemorativo, y colocó cada una de las sesenta y nueve velas en el pastel que él mismo aprendió a preparar para la ocasión. Su discurso en honor a la festejada salió tal como lo preparó durante semanas: una sucesión de lugares comunes antes del gran remate: «buena edad, abuela, buena edad».
Talentoso y apasionado jugador de bingo, su pericia lo llevó a ganar excelentes premios, que siempre desdeñó y terminó donando a alguna beneficencia, mientras sus rivales ardían de envidia. «Él juega por amor al deporte», cuchicheó el público, mientras él sólo esperaba que cantaran el 69 para levantar su copa con calculada indiferencia y comentar: «buen número».
Hoy caminó por una calle distinta a la de siempre, y reparó en el número de una vieja casa que amenazaba con caerse pronto. «Buen número», reflexionó, y cruzó la calle para tomarle una foto con su celular.
Pero Dios tiene un sentido del humor tan precario como el de Suazanef, que no alcanzó a presionar el obturador antes de morir atropellado por una micro de la línea 69.
Uy, sí, son taaaaaaaaaaaan graciosos los que hacen estos chistes taaaaaaaaan originales. Y los vuelven a hacer, uuuuuna y otra vez.
Y se les ve súper orgullosos, como si solo les hubiera ocurrido a ellos y en plan ¿me pillas? ¿se me entiende?
Te dan ganas de decirles “hombre, con unos cuántos años menos me hubiera hecho gracia, quizá con 12″
Jajajajajaja :) me encanta como escribes…
Ya pue! denos más que leer a sus lectores!
El primer comment lo escribio una vieja malhumorada, con bochornos y solterona :)
Y el tercelo lo escribó uno de los que dice “buen número”
; )
@loqueahorro:
¿quién quiere originalidad si para eso están los clásicos? Afortunadamente siempre hay personas dispuestas a celebrar la ocurrencia, que suelen ser todos menos yo.
@Nicol,
ya se viene, espero ;)
@gus:
toda vieja es bienvenida por acá, mientras tenga 68 años o menos.
@Bruko:
no, esos esperan que haya 68 comentarios antes, y no creo que eso ocurra pronto en este blog.
Gracias por vuestros comentarios :)
Tu raciocinio me gusto.
Aunque algo paresca (o parezca ) tonto, no dejes de hacerlo, siempre hay un loco como vos, y se encantara.
Me gusta tu estilo, y sobre todo el sarcasmo para plantear cosas simples que todo el mundo debiera dominar, pero no es asi!
Me gusta tu asociacion numerica.
Igualme gusta tu estilo. Y eso seria todo, porque no cacho que si se acaba el cuadro, no puedir nada mas.
Excelente todo.
Pá